Panamá: el costo de vida, la principal preocupación del ciudadano
El costo de la vida —atribuido principalmente a los altos precios de la canasta básica y los de la energía eléctrica— se mantiene como el principal problema que preocupa a los panameños. Así lo señala el resultado de la encuesta del mes de julio del Índice de Confianza del Consumidor Panameño (ICCP), que realizara la consultora GfK The Marketing Group para la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá.
De mil personas que fueron consultadas —del martes 15 al viernes 25 de julio pasado— el 30% consideró que éste es el principal problema del país. Esto representa un alza frente al 26% que calificó al costo de la vida como su principal preocupación en el mes de junio.
Entre los otros problemas, que según los encuestados, son los principales está el desempleo, la delincuencia, la corrupción, el combustible y el transporte público.
Para el presidente de la Asociación de Consumidores Libres, Raúl Eduardo Molina, el costo de la vida es un problema que atañe a todos y del cual no escapan los productores ni los empresarios porque también son consumidores.
Este dirigente cuestionó la posición “simplista y malintencionada” de algunos sectores al atribuir el tema a la “especulación por parte de intermediarios y agentes económicos”.
Los altos precios son parte de la suma de muchos factores como la depreciación del dólar estadounidense y el crecimiento explosivo de China e India que ha desembocado en un mayor consumo de materia prima, explicó Molina.
“Sinceramente”, es muy poco lo que se puede hacer e incluso mostró su desacuerdo con aquella “mayoría malintencionada” que clama por una regulación de precios y un alza salarial, ya que ello agravaría la situación y traería un desabastecimiento, dijo. “Nadie en su sano juicio compra por cinco dólares para vender a tres”.
Variables importantes
Mientras tanto el presidente de la Cámara de Comercio, José Ramón Varela, manifestó que los empresarios en las mesas de diálogo reconocen que es necesario un aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos, pero para lograrlo habría que conversar sobre las dos variables que son el aumento de ingresos como la disminución de los costos.
Domingo Barrios, gerente general de la consultora GfK, indicó que el desempleo se encuentra entre la segunda preocupación de los panameños, porque quieren asegurarse de no perder su plaza laboral.
Sin embargo, la preocupación principal de las personas es llevar a casa las necesidades básicas y asegurar su bienestar, señaló el consultor.
Existe una tendencia inflacionaria en Latinoamérica y en todo el mundo como producto de la crisis que se vive encabezada por el alza en el combustible, los alimentos y la caída de la economía de Estados Unidos, recordó.
La inflación equivale a precios más altos, lo que hace que el consumidor compre menos, creando desconfianza y con ello, menos estabilidad, explicó el especialista.
Por otro lado, reconoció que la economía nacional seguirá creciendo por los “megaproyectos que se desarrollan”, pero que no todos los panameños van a poder trabajar en esas obras, por lo que consideró que hay que desarrollar el agro y la productividad en general con una buena inversión y educación.
Reduciendo gastos
El ICCP —que alcanzó 89.9 puntos en julio y mostró una leve mejoría de 1.3 punto con relación al mes de junio— en uno de los apartes sobre la intención de compra revela que las personas con ingresos menores de 400 dólares han reducido sus gastos en el consumo de productos y servicios debido al incremento de precios en la canasta básica de alimentos en los últimos meses.
Los resultados arrojan que un 37% de la población redujo mucho los gastos en el consumo de productos y servicios, tendencia que se mantiene en relación con el mes anterior. Pero existe un 63% de la población que ha reducido poco o nada, estos gastos.
La medición demuestra que una gran mayoría ha dejado de adquirir productos como ropa, zapatos, alimentos, así como también ha dejado de utilizar los servicios de restaurantes, entretenimiento, telefonía residencial y celular, entre otros.
La Autoridad de de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia señala que el costo promedio de la canasta básica de alimentos para junio pasado fue de 249.96 dólares, un 17.4% más si se compara con julio de 2007, cuando fue de 212.76 dólares.
El Ministerio de Economía y Finanzas reportó que la canasta de alimentos de junio fue de 255.56 dólares, es decir, 15.8% de aumento con relación a junio de 2007, cuando fue de 220.71 dólares. Raúl A. Bernal
(Fuente prensa.com)